El arte del movimiento Qi Gong

El Qi Gong (pronunciado Chi Kung) es una antigua práctica china de ejercicio y terapia. Está formada por ejercicios físicos y mentales que equilibran el funcionamiento del cuerpo y la mente. La práctica mejora el flujo de qi (chi o qi), en otras palabras, la energía vital, purificando y fortaleciendo así los canales de energía, los tendones y todas las partes del cuerpo.

El movimiento es energía. El Qi Gong espontáneo y la danza chamánica son artes antiguas basadas en los mismos principios. Las partes más profundas del yo, incluso las más instintivas, se expresan a través de la forma de expresión más primitiva, que es el movimiento.

El ejercicio de Qi Gong abarca movimientos armoniosos, cada uno con su propio objetivo, y de hecho tiene que ver con cuatro tipos de movimiento correspondientes a los cuatro elementos físicos: agua, tierra, fuego y aire. El movimiento correspondiente al agua es lento y relajado, el movimiento correspondiente a la tierra es lento y dinámico, el que corresponde al fuego es explosivo y el que corresponde al aire es rápido con fluctuaciones. La respiración fluye con el movimiento a un ritmo, y a veces, es tranquila y natural. Después de aprender algunos de los movimientos fundamentales que el cuerpo aprende a hacer, el aprendiz se vuelve más capaz de combinar estos movimientos en formaciones más complejas y variadas. Puede liberar lentamente y expresar su movimiento espontáneo en armonía con la tierra, el cielo y los elementos.

El cuerpo realiza los ejercicios en movimiento o completamente inmóvil. El punto central donde se concentra el aprendiz es el área abdominal debajo del ombligo. Para abrir todos los canales de energía del cuerpo, se activan el centro del abdomen, las palmas de las manos, las plantas de los pies y la cabeza. El ejercicio de Qi Gong se logra mediante la autoconcentración, y los resultados son muy importantes: la sangre fluye y el cuerpo se ejercita de manera uniforme, las articulaciones se vuelven más flexibles y fuertes, la energía fluye libremente, la médula ósea se llena de energía, los dos hemisferios del cerebro se coordinan mejor.

La meditación en movimiento es un arte que evoluciona a lo largo de la vida. Incluso los animales lo practican, cada uno a su manera. La energía producida por el movimiento se almacena en los tejidos del cuerpo que también se usa por la mente. El cuerpo nutre el cerebro, el órgano que dirige el poder espiritual.

El arte de Qi Gong se practica de forma individual y en grupo.